Entre el jazz y la comida

5 04 2011

Estoy de acuerdo con que comer y beber son 2 de los grandes placeres de la vida, pero si estos se hacen acompañar de un exquisito jazz, es difícil discernir entonces cuál de todos es el verdadero placer y a cuál dedicarle mayor atención.

Soy un amante del jazz, para mi es la música perfecta para escuchar cualquier día a cualquier hora, pero qué bien cae escucharlo un lunes en la prima noche, con la brisa fresca, un par de amigos, una copa de vino tinto y una que otra croqueta de bacalao, un carpaccio de pescado o una rica terrina de berenjena.

A mi edad ya gozo del privilegio de no cumplir un horario de trabajo, pero reconozco cómo cada vez más, el jazz es la excusa perfecta para pasar un rato relajante y bohemio ideal para liberar el stres del día.

Veo con agrado, cómo la ciudad de Santo Domingo se ha ido llenando de esos exquisitos “refugios” para escuchar la música de los músicos y no hablo sólo de las interpretaciones de los más clásicos: Thelonius Monk, Dave Brubet Quartet, Horace Silver o el mágico Miles Davies, sino también de latin jazz o interpretaciones de canciones populares tocadas a ritmo de jazz. Tanto hemos avanzado que en este mes de abril tendremos un congreso musical dedicado al jazz desde la perspectiva caribeña.

Qué rico regresar a mi tierra y descubrir que puedo seguir disfrutan de mi delicioso sabor dominicano y  un jazz cada vez más asequible a todo público.

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Vino tinto, corazón contento.

18 03 2011

Como ya deben saber muchos de ustedes, el vino,  y sobre todo el vino tinto es el mejor de los compañeros para realzar el sabor de una suculenta comida  y también…para cuidar su corazón!

Antes de continuar quiero dejar claro, que el objetivo de este post, no es rivalizar entre el vino tinto y el blanco, o dar clases de maridaje, nada más lejos de la realidad. Este post, busca solamente resaltar el beneficio que tiene el vino tinto en la salud cardíaca. Como aporte y cierre del tema en el sentido  del maridaje les dejo el siguiente consejo: al momento de decantarse por un vino, piense en los ingredientes de la comida y en el sabor que tendrá. ¿Será ligera, con muchas proteínas, acompañada de una salsa que tenga algún sabor especial, etc.? Esto le permitirá tener una idea más clara a cerca de qué tipo de vino le puede ir bien.

Al grano pues!. Desde que en el 1992 quedara descifrada la “paradoja francesa” en la que se asegura  que una copa de vino tinto en las comidas contribuye a evitar que las plaquetas sanguíneas se aglutinen, han sido muchos los estudios que siguen demostrando que esta espirituosa bebida provoca en nuestro cuerpo un aumento del colesterol bueno, una disminución del colesterol malo y es una probada forma de disminuir los riesgos de un ataque cardíaco.

El vino tinto contiene flavonoides fenólicos antioxidantes que están presentes en la uva. Estas sustancias son las responsables de la acción sobre el colesterol que mejora la salud del corazón liberando las arterias para un mejor funcionamiento del aparato circulatorio. También ayuda a prevenir la formación de coágulos y placas en las arterias.

 

Si nunca bebe vino tinto no debería comenzar a beber para prevenir ataques cardíacos. Solo si está acostumbrado el alcohol podrá brindarle algún beneficio, siempre ajustándose a las dosis correctas y sobre todo, consulte a su médico.

 

La parte deliciosa de esta alentadora noticia, es que un buen vino tinto nos puede dar licencia para comer con más tranquilidad esos suculentos platos criollos que tanto nos gustan y que suelen ser un tanto calóricos; por esto, particularmente suelo comer en lugares donde cuenten con una selección de vinos respetable.…de hecho, mientras escribo esto se me antoja un chivo guisado acompañado de un buen vino tinto. Por cierto, quién conoce una receta auténtica de nuestro criollo chivo guisado?

 





La importancia del aguacate en nuestra gastronomía

6 03 2011

Hace tiempo que quería compartir el gusto que siento por nuestra creativa comida criolla y mi preocupación por hacer un equilibrio entre el dulce placer de comer y el respeto por el deber.

Durante mucho tiempo mientras ejercí como cardiólogo fuera de mi amada tierra; añoraba el sabor peculiar de esos platos tan nuestros: el mofongo, el sancocho, las paticas de cerdo, el chicharrón, acompañar la comida con tajadas de aguacate, pedir en voz baja un “chin de con con(arroz que se queda pegado al caldero)”, en fin, todo esos ingredientes y detalles que hacen de la nuestra una gastronomía propia de Macondo en tiempos de Aureliano Buendía.

Me apetece iniciar este recorrido tan folklórico con la importancia del aguacate en nuestra gastronomía.

Aunque el aguacate es originario de México, hay que reconocer que en la costumbre dominicana no hay mejor forma de complementar un plato que con una “tajada” de aguacate. Los dominicanos hemos hecho uso extensivo de esta peculiar fruta y es muy normal ver al aguacate coronando los siguientes platos:

un sancocho, un asopao, la “bandera” (arroz y habichuela y carne guisada para mis amigos ajenos a nuestros costumbrismos), un mofongo, un locrio(arroz con arenque) de arenque, en fin, sé que ustedes podrían engrosar aún más esta lista; lo cierto es que el aguacate ha llegado a ser por momentos sustituto de la preciada carne, así nos encontramos un plato de arroz acompañado sólo de aguacate y habichuelas o convertirse en un delicioso tentempié: el famoso pan con aguacate.

Para nuestra suerte, la buena noticia es que el aguacate, además de ser exuberantemente sabroso,  podría llamarse la fruta del corazón.

Este contiene en su pulpa, una gran cantidad de ácidos grasos monoinsaturados, muy apropiados para el control de colesterol y de los triglicéridos; además aporta vitaminas del grupo B y E que también ayudan a tener un efecto protector sobre el músculo cardíaco, previniendo enfermedades cardiovasculares y degenerativas.

Reduce el nivel de colesterol malo o LDL evitando que se obstruyan las arterias. Es además una fuente natural de carnitina, gracias a esta función de eliminar las grasas  para obtener energía, la capacidad de rendimiento físico aumenta, reduciendo así la grasa corporal aumentando la muscular.  Sólo una advertencia para aquellos que quieran bajar de peso por su alto nivel de calorías: controlar su consumo.

Para los que estamos libre de la preocupación del peso y anteponemos los beneficios del aguacate para nuestro corazón y nuestro paladar, le comento que en el restaurante “Como en casa”, ubicado en la Manuel de Js, Troncoso casi esquina Roberto Pastoriza, probé un delicioso “Pulpo a la brasa” con salsa tibia de aguacate y puerro servido con papas salteadas en cebolla, ajo y arugula, si mi sentido del gusto no me falla, y si lo hizo, está usted invitado, amigo lector a corregirme. El plato es exquisito y el almbiente es muy acogedor, suelo ir algunas noches a compartir un rato con los amigos en la terraza que está detrás del restaurant; buena música (para los amantes del jazz, el son y el buen merengue), pantalla gigante para ver los juegos….casi una visita obligada en fin de semana con la familia.

Si tiene la oportunidad de pasar por allá, hágame caso, piense en su corazón y deme la razón con el Pulpo a la brasa.

Y como dice el Dr. Valentín Fuster: “Para adelgazar, más actividad y menos dieta”

A comer más aguacate y a pensar más en su corazón.